Cuadro de texto:

Apicultura…..en peligro de extinción

                                                   Por Federico A. Nudel.

Cuadro de texto: UN EMPUJE A LA ACTIVIDAD

                                                                                          

Si bien las abejas son animales salvajes difíciles de domesticar, capaces de vivir de forma independiente en montes, islas y ciudades, ocupando una rama, un tronco hueco o una columna de alta tensión, con millones de años de evolución,  se  convirtieron en una de las sociedades genéticamente más capaces del reino animal, cosa que les permitió sortear obstáculos y adaptarse a lugares realmente inhóspitos, logrando así  sobrevivir  desde el período cretáceo.

Si bien es cierto que la abeja puede subsistir sin la ayuda del hombre, el sólo hecho de pensar de esta manera es uno
de los errores  más graves que puede cometer un apicultor experimentado, principiante o inversor.  La apicultura no es sinónimo de “ir a poner cajones porque ellas saben lo que hacen, se arreglan solas, nos dan miel y comercialmente es un trabajo rentable, capaz de complementar cualquier otra actividad productiva en busca de maximizar los rindes y ganancias”.

 

A pesar que en algún momento poner cajones era sacar miel y llenarse los bolsillos, hoy en día quien no piensa de manera racional está predestinado a caer en una regresión de su actividad productiva, y no porque no sepan trabajar las colmenas, sino por la simple realidad de ponerse de lado de la naturaleza.

 

Al armar un apiario se genera un impacto ambiental y la naturaleza tiene la capacidad de regular la sobrepoblación por medio de enfermedades, disminución de alimento, agua y competencia intra especifica e inter especifica.  Las colonias de abejas tienen momentos de abundante y equilibrado suministro natural de alimentos, lo que nos permite aprovechar y sacar un excedente sin causarles daño alguno pero  en ocasiones, y ahora muy frecuentes, hay grandes déficits naturales en los que el apicultor piensa que sus abejas pueden soportarlos para finalmente perder 25% de colmenas suponiendo que esto es algo normal.

 

La naturaleza es quien regula la carga  en los  apiarios y perder 10 de 40 significa que el apiario solo es apto para 30 colmenas y esas 10 fueron menos eficientes por motivos como varroa, reina vieja, mal arranque o cualquier otra cosa que las dejo atrás desde que arrancaron en  primavera,  lo que las  volvió vulnerables antes sus vecinas mejores preparadas.

 

 

Tambien es cierto que la disminución de la capacidad de los apiarios esta dada por el avance de la agricultura con químicos como round up, altas temperaturas, condiciones climáticas desfavorables desde la largas sequias hasta las excesivas lluvias e inundaciones.

 

¿De quién es la culpa finalmente de la pérdida? Del productor. Por no brindarle la atención necesaria y no estar en el momento indicado para suplir algún déficit y lograr mantener parejas las colmenas

 

La naturaleza esta buscando la forma de poder equilibrarse y hasta que no lo haga vamos a tener que aprender a trabajar con ella para poder subsistir. El problema es que un apicultor para llevar adelante la actividad necesita mantener  un mínimo de 40 colmenas por apiario, y para poder lograrlo, necesita el apoyo del Estado cosa que le permita poder trabajar con menos colmenas por apiarios y más apiarios. No necesitamos  subsidios porque sabes que no llegan, solo las herramientas necesarias para poder subsistir hasta que la naturaleza alcance  su equilibrio y podamos volver a trabajar como antes.

 

Reduciendo los impuestos a la exportación, los aranceles para ingresar a la unión europea, la devolución del IVA al productor,  cambiando las políticas de comercialización nacional y que  no paguemos  IVA por un tambor de 20 kilogramos puros de acero argentino que luego sale gratis del país para que lo reutilicen.  Todas estas cosas como otras tantas  son las que nos obligan a que gran parte del sector este en negro, dándole  la oportunidad a grandes exportadores a manejar un mercado negro que existe y se lleva la mayor tajada afuera.

 

Necesitamos  la ayuda nacional, es muy probable que las abejas se adapten al calentamiento global, lo hicieron desde hace millones de años. Pero nosotros los humanos, Apicultores, no estamos tan evolucionados para lograrlo………..estamos en peligro de extinción nacional

Información de contacto:

 

CEL.: 03482-15407575                      e-mail: fnudel@grupoapicolanorte.com.ar

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